Cáritas Diocesana

 

 

 

 

 

Al encuentro

Diario, acontecimientos y relatos de inclusión social
Blog Al Encuentro • 26/10/21

Tener un empleo decente

Javier tiene cuarenta y ocho años. Llegó al Centro Amigo después del verano de 2019, tras ser acompañado durante los tres años anteriores por uno de los proyectos parroquiales de atención a personas en situación de sin hogar.

Blog Al Encuentro • 26/10/21
Tener un empleo decente

Javier tiene cuarenta y ocho años. Llegó al Centro Amigo después del verano de 2019, tras ser acompañado durante los tres años anteriores por uno de los proyectos parroquiales de atención a personas en situación de sin hogar.

Centro Amigo

Javier tiene cuarenta y ocho años. Llegó al Centro Amigo después del verano de 2019, tras ser acompañado durante los tres años anteriores por uno de los proyectos parroquiales de atención a personas en situación de sin hogar.

Es de Rumanía y llegó a España hace quince años. Su vida en España ha estado marcada, como las de otros miles de migrantes, por empleos precarios, sin estar dado de alta en la Seguridad Social, y en condiciones de explotación laboral en tareas agrícolas. Después de todo esto, Javier acabó viviendo en la calle
.
Javier, a pesar de haber trabajado en su país natal en un sector muy especializado, nunca tuvo la oportunidad de desarrollarse en ese sector en nuestro país. Ha tenido oportunidades laborales que no implicaban una mejora en su calidad de vida. Desde luego, hace años que no tiene un empleo decente. Está claro que nuestro país, con una tasa de paro elevada, no es un mar de oportunidades para personas migrantes, con poca formación, en edad avanzada...

A Javier le han dado una oportunidad, al menos, de formarse, de actualizar su formación. No ha sido la administración, sino entidades que apuestan por incluir en el mercado laboral a aquellas personas que se encuentran en situaciones más difíciles. Él no parece que tenga los indicadores de éxito para el empleo. Y sabe que, aunque se esfuerce, hay cuestiones que se escapan de lo que puede decidir o no. Javier necesita una nueva oportunidad y, como sociedad, estamos llamados a ofrecerla.

Un mercado de trabajo que incluya, que proteja, que facilite la integración es cada vez más necesario. Cada día nos encontramos con personas a las que es más complicado acompañar hacia la inclusión social. Los espacios de exclusión están cada vez más anquilosados: superar estas situaciones se hace hoy más difícil.

Una sociedad se construye a sí misma. Una sociedad puede cambiar sus dinámicas internas: como empresarios, como compañeros de trabajo, como agentes de cambio o como miembros de nuestras comunidades debemos construir un sistema de trabajo decente que permita que la oportunidad de formación que se la ha dado a Javier, sus esfuerzos, su deseo de volver a tener una vida en inclusión, tengan como consecuencia una incorporación al mundo del trabajo.

 




Preferencias de los usuarios sobre cookies
Usamos cookies para asegurar la mejor experiencia de navegación. Si rechaza su uso, el sitio podría no funcionar correctamente.
Aceptar
Rechazar
Leer más
Analíticas y publicitarias
Google Analytics
Mide automáticamente las interacciones en el contenido del sitio, además de las vistas de página.
Aceptar
Rechazar
Guardar