29 de mayo de 1985. Estadio Heysel, Bruselas. Todo preparado para disputar la final de la Copa de Europa entre los ingleses del Liverpool y los italianos de la Juventus de Turín, equipo conocido por sus aficionados con el evocador nombre de la Vecchia Signora.
Una mañana Dios se asomó a mirar cómo estaba la situación de todos sus hijos e hijas. Por desgracia, el número de personas en situación de grave necesidad -por diferentes motivos- era cada vez mayor, aunque esto no era nuevo para Él.
Hoy es martes 7 de julio de 2020. Mañana me marcharé a un centro cuya plaza llevo esperando desde que entré en el Centro Amigo, un 25 de marzo de 2019. Han sido quince meses muy intensos, llenos de emociones, altibajos y aprendizajes. Han sido, desde luego, quince meses tremendamente fructíferos.
"...Esas son mis vacaciones". Así finalizaba la redacción con la que Morgan Evans, un joven minero del norte de Gales, impresionó por su talento a Miss Moffat, la veterana profesora empeñada en que los niños y jóvenes de la cuenca minera aprendieran a leer y escribir correctamente, y no estuvieran condenados desde pequeños al trabajo en la mina.
Sentimientos encontradosTodos y todas conocemos a uno. Chicos jóvenes -la mayoría- que siempre han estado ahí, en "su" semáforo, con su paquete de pañuelos en la mano, o diversificando el negocio con parasoles o paraguas, según las oportunidades que ofrece el tiempo.
Nos conocemos desde hace unos 30 años. Anastasia llegó de su Guinea Ecuatorial natal a Sevilla siendo su hijo un crío de dos años. Salió huyendo por una situación de violencia doméstica, como hoy sigue pasando con tantas personas que necesitan abandonar sus lugares de origen dejando atrás historia y familia.

