Al encuentro
Diario, acontecimientos y relatos de inclusión social
Hoy aprendí una nueva palabra que me llamó la atención. Y no es una palabra de un comentarista televisivo creativo. Es ya la forma de pensar, la filosofía, que entiende el flujo de información como un valor supremo. Es casi una "religión" que no adora a los dioses: adora los datos.
En estos días de miedo, de incertidumbre, de soledad y bastante dolor, debemos, queremos y tenemos que celebrar la vida.
Estaba entrando en el piso que llamamos "de autonomía” del Proyecto Nazaret, llevando lejía y otras cosas que habitualmente hay en todos lados, pero que estos días escasean y hay que rebuscar en diferentes supermercados.
Iba, esta mañana, caminando hacia Centro Amigo, en la absoluta soledad del Estado del Alarma recién decretado por el gobierno, pensando en qué decir si me paraba un policía y, de repente, me ha invadido la inquietud de todos los derechos que han sido suprimidos para las personas sin hogar de la ciudad. ¿"Abastecimiento asegurado" decían?.
Aparcado en un banco de una descuidada plaza, esperaba Naim que se hiciera de noche. El final del día siempre era difícil.

