Al encuentro

Diario, acontecimientos y relatos de inclusión social

La Cruz de la vergüenza


LA CRUZ DE LA VERGUENZADespintada, con las huellas de muchos clavos, la Cruz de la vergüenza se encuentra entre nosotros.

A poco que te fijes, podrás ver en ella el rastro de tantos viajes y, probablemente, de más de una barca. Si te acercas, a unos metros empezarás a sentir el vaivén de las olas golpeando la madera astillada. Muchas manos agarradas al tablero sin dejar de mirar, a un horizonte si es de día y a la nada si es de noche. Si te acercas aún más, podrás sentir el miedo. El miedo de quien se arrepintió de subir pero ya era tarde. El miedo y la tristeza de quien lleva a su pequeño y no puede hacer nada para que deje de temblar. Podrás oír el llanto silencioso del que aún no ha nacido y viaja dentro de quien aún no sabe si será madre. Con ellos, el joven que a la mitad de su largo viaje decidió volver y no pudo. El del padre que iba abriendo camino sin saber si volvería a ver las caritas de sus pequeños. O el del niño que no sabía si conseguiría llegar a hombre...

En la estrechez de la barca otras muchas historias como estas completan el pasaje. Si te acercas hasta llegar junto a la cruz, comprenderás el final. Ninguno de ellos llegó. Ninguno volvió. Quedaron en la inmensidad azul de la nada... Y allí siguen, esperando que, al menos, sintamos vergüenza al contemplar los maderos que los transportaban.
 

 

 

Publish modules to the "offcanvs" position.