Cáritas Diocesana

 

 

 

 

 

Al encuentro

Diario, acontecimientos y relatos de inclusión social

Empadronarse para tener derechos

«Entre dos aguas»
Credits:

«Entre dos aguas»

Muchos pasan desapercibidos, ocultos ante nuestras miradas: en una esquina, en un soportal, pidiendo en la puerta del supermercado... Por suerte, tenemos otros sentidos, como el del oído.

Era difícil que Javier pasara desapercibido cuando se acercaba a nosotros para pedirnos algo a cambio del arte derramado, pues, aunque no lo viéramos, se le oía: primero a su guitarra y luego a él, con esa media sonrisa en su cara, llena de arte y jirones de una vida difícil.

Las cosas de la vida: de ser profesor a buscarse el sustento en la calle. «Entre dos aguas» era su interpretación favorita.

Y «Entre dos aguas» corren los destinos de las almas. Javier era famoso. Sus videos tienen miles de visitas en las redes sociales. Sin embargo, su vida no cambió. Y no lo hizo porque el Padre tenía otros planes para él; y se marchó de este mundo para recordarnos a todos que no solo tenemos oídos para escuchar la música. También tenemos unos ojos que deberíamos abrir para ver el alma de nuestros hermanos mas necesitados.

 

 

¿Y tú, qué dices? Di basta. NADIE SIN HOGAR
Credits:

¿Y tú, qué dices? Di basta. NADIE SIN HOGAR

 

«Hola, mi nombre es ninguno. No tengo rostro. No tengo vida y hasta yo dudo de mi propia existencia. Tampoco tengo familia, ni amigos y solo siento el aliento de la soledad y el silencio.

Cuando recibes más de lo que puedes dar
Credits:

Cuando recibes más de lo que puedes dar

Dar y recibirSoy educadora de Centro Amigo desde hace ya muchos años y muchas veces me preguntan si mi trabajo es ingrato, si no me canso de ver gente que fracasa en su intento de cambiar de estilo de vida, de verlos cómo se deterioran de salud a veces o vuelven a consumir y se van de aquí. Siempre respondo que el tiempo que pasan con nosotros se queda en su vida y, en muchos casos, en su corazón, y que tenemos que trabajar por ellos con todos los recursos de los que disponemos y con el mejor de los ánimos, simplemente porque se lo merecen y para nosotros, cristianos, son nuestros hermanos y preferidos de Dios.

En todos estos años he vivido muchos momentos de desánimo y de sentir el desprecio por nuestro trabajo, momentos muy duros y difíciles, pero tengo que decir que también he vivido momentos de mucha gratitud, lecciones de humildad, de perdón, de reconocimiento a nuestra labor. He disfrutado de vivencias muy buenas y divertidas, del día a día en una casa llena de vida y de anécdotas, de risas y de un aprendizaje mutuo.

Uno de estos momentos para celebrar y dar gracias ha ocurrido hace unos días, cuando, tanto la cocinera del centro como yo, hemos recibido un regalo inesperado, una sorpresa que nos ha sobrecogido y emocionado. Y es que uno de los acogidos le ha encargado a sus hermanas que nos trajeran un ramo de rosas porque quería agradecernos la ayuda que le prestamos: a la cocinera por su labor y porque le deja ayudarla en la cocina; y a mí porque soy su tutora y era mi santo. Lo sorprendente es que es una persona que tiene un problema de memoria a corto plazo y cada día hay que recordarle las cosas más cotidianas. Nos pregunta si ha llamado a sus hermanas e hija, si puede salir, qué tarea tiene que hacer. Todos los días le explico las medidas que tenemos con el coronavirus y él lo agradece y acepta, pero no lo recuerda al día siguiente.

La cocinera me dice que fue emocionante porque ella no estaba en ese momento y le mandamos un vídeo en el que le enseñaba el ramo y le decía que viniera a recogerlo. Comenta que fue algo increíble que una persona como él le hiciera un regalo así, cuando, desde que murió su madre, nadie le había regalado nada. «Estos detalles hacen que una venga a trabajar con los mejores ánimos y con mucha ilusión por hacerlo lo mejor que pueda».

El momento en que llegaron las hermanas con los ramos de flores fue precioso ver su cara de satisfacción, su emoción y la mía al darme el ramo, con mis lágrimas cuando le pregunto que por qué este regalo y me contesta: «Porque me sale del corazón».

Como respuesta a esto, a mí lo que «me sale del corazón» es un profundo agradecimiento por tener la suerte de trabajar en un proyecto como este. Doy gracias a Dios por todas y cada una de las personas con quien he compartido estos años de mi vida en Centro Amigo, porque de cada una he aprendido y me ha hecho -espero- mejor persona.

Gracias, Centro Amigo y -especialmente hoy- Jesús.

Protección del Derecho Humano a la Vivienda
Credits:

Protección del Derecho Humano a la Vivienda

La vivienda es un derechoEn el contexto del confinamiento que hemos vivido este año, el Derecho Humano a la Vivienda se ha convertido en una condición fundamental de seguridad sanitaria, social y económica para el desarrollo de una vida en dignidad. Hemos visto que existen políticas públicas de protección de este derecho para una parte de la sociedad española (protección de los desahucios, de impagos de alquiler, ERTES...), pero, ciertamente, la administración pública no ha tenido en cuenta del mismo modo a ciertos colectivos «invisibles»: migrantes sin documentación, empleadas del hogar en régimen interno, trabajadores sin contrato... Hemos contactado con Mariví para conocer el testimonio de una iniciativa de protección del Derecho Humano a la Vivienda a través de la colaboración ciudadana y comunitaria. En audio:

 

{mp4remote}https://caritas-sevilla.org/images/videos/marivi.mp4{/mp4remote}

 

Cuando recibes más de lo que puedes dar
Credits:

Cuando recibes más de lo que puedes dar

Soy educadora de Centro Amigo desde hace ya muchos años y muchas veces me preguntan si mi trabajo es ingrato, si no me canso de ver gente que fracasa en su intento de cambiar de estilo de vida, de verlos cómo se deterioran de salud a veces o vuelven a consumir y se van de aquí.

«Gracias»
Credits:

«Gracias»

Cuando ingresa una persona en el centro, para nosotros, igual que para ella, se abre un abanico de posibilidades, de incertidumbres y de emociones. 

«Todos tenemos derecho a una vivienda digna y segura»
Credits:

«Todos tenemos derecho a una vivienda digna y segura»

Con motivo de la campaña «Nadie Sin Hogar», durante esta semana pretendemos poner de manifiesto las diferentes situaciones en que se ve vulnerado el derecho humano a la vivienda. 

Escuchar para reconciliarse
Credits:

Escuchar para reconciliarse

29 de mayo de 1985. Estadio Heysel, Bruselas. Todo preparado para disputar la final de la Copa de Europa entre los ingleses del Liverpool y los italianos de la Juventus de Turín, equipo conocido por sus aficionados con el evocador nombre de la Vecchia Signora. 

Guardar
Preferencias de los usuarios sobre cookies
Usamos cookies para asegurar la mejor experiencia de navegación. Si rechaza su uso, el sitio podría no funcionar correctamente.
Aceptar todo
Rechazar todo
Leer más
Analíticas
Permiten el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de los sitios web.
Google Analytics
Aceptar
Rechazar