Miércoles, 03 Octubre 2018 11:45

7 de octubre, Jornada por el Trabajo Decente: La precariedad laboral afecta a millones de personas en España

Ante la celebración, el 7 de octubre, de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las entidades promotoras de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) –Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica (JEC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC)— han difundido un manifiesto en el que alertan de que en España la situación sigue siendo dramática para millones de personas.

Las entidades firmantes denuncian que “nuestro injusto marco laboral y social desplaza y descarta a millones de personas del acceso a un trabajo digno”. Nuestro país ocupa un triste papel de liderazgo en problemas como “pobreza laboral, insostenible desempleo, hogares con todos sus miembros en paro y normalización de la contratación temporal y precaria, por no hablar de la pérdida de la vida o la desprotección de quienes son descartados del trabajo”.

Esta realidad que se sufre es consecuencia de la forma como se organiza la sociedad, donde, dice el papa Francisco, «no todos tienen la posibilidad de (…) estar unidos por la dignidad del trabajo, esa sociedad no va bien: ¡no es justa! Va contra el mismo Dios, que ha querido que nuestra dignidad comience desde aquí. La dignidad no nos la da el poder, el dinero, la cultura, ¡no! ¡La dignidad nos la da el trabajo! Y un trabajo digno, porque hoy “tantos sistemas sociales, políticos y económicos han hecho una elección que significa explotar a la persona”».

El apoyo a los objetivos de esta Jornada de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el movimiento sindical mundial (CSI) o el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) es una constatación de la creciente preocupación global que existe sobre la importancia del trabajo decente.

Ante esta realidad de precariedad laboral para muchas personas, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) lanza tres propuestas que sirvan para avanzar en un modelo de trabajo decente:

–Configurar un sistema económico que conciba el trabajo como un bien para la vida, que ponga en el centro a las personas y al medio ambiente, y que fomente la conciliación con la vida familiar a través de unas relaciones laborales más justas, igualitarias, solidarias y sostenibles.

–Reclamar el compromiso de los poderes públicos con la construcción de un sistema económico y laboral más justo. Para ello, urge derogar las normas que precarizan la vida de las personas, favorecer el acuerdo mediante el diálogo social y asignar partidas presupuestarias de apoyo a la creación o la transformación de empresas que desarrollen estos criterios y generen prácticas laborales acordes con la dignidad de todos los trabajadores y trabajadoras.

–Dar visibilidad a aquellas empresas que en su actividad cotidiana están desarrollando estos criterios, para dejar patente que es posible funcionar de otra manera y para que reciban el apoyo de toda la sociedad. Estas experiencias son ejemplos reales de buenas prácticas que nos enseñan caminos de humanización acordes al proyecto que Dios tiene para todos.

El Manifiesto concluye con una llamada de las entidades promotoras de la iniciativa ITD a toda la comunidad cristiana a denunciar, primero, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que conlleva y, segundo, a apoyar aquellas realidades laborales que favorecen el trato de dignidad y justicia que todas las personas merecen.

Además, como se puede ver en los últimos datos de empleo del mes de septiembre, casi un millón de personas siguen paradas en Andalucía, más de doscientas mil en Sevilla. De los que tienen trabajo en Andalucía, más de trescientos mil están subempleados y cerca de un millón tienen un contrato temporal. En Sevilla, los subempleados se acercan a los cien mil y más de  doscientos mil son temporales. Más de trescientos mil hogares andaluces tienen a todos sus miembros en paro, cerca de setenta mil en Sevilla.
 
Esta realidad es mucho más cruda en algunos de los barrios más pobres de Sevilla: Palmete, El Cerezo, Amate Tres Barrios, Torreblanca, Polígono Sur, El Vacie… padecen tasas de paro que rondan y superan el 50% y la precariedad oscila entre el 60 y el 80%.
 
 
La Acción contra el Paro convoca a una vigilia y un gesto público el próximo domingo

En el marco de los actos que se celebrarán en gran número de diócesis españolas, en nuestra Archidiócesis, la Acción conjunta contra el Paro ha convocado una vigilia de oración y concentración, que se realizarán, bajo el lema 'Contra el paro y la pobreza, ¡trabajo decente! como Dios quiere’, a partir de las 18.30 horas del próximo domingo en la parroquia de San Pedro Apóstol y San Juan Bautista (Calle Doña María Coronel, 1 Sevilla).

La Acción Contra el Paro es una iniciativa conjunta de las delegaciones de Pastoral Social, Migraciones, Obrera y Penitenciaria, Cáritas Diocesana, la Fundación Cardenal Marcelo Espínola, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Hermandades del Trabajo (HHTT), el Movimiento Cultural Cristiano (MCC), el Movimiento de los Focolares y la representación en Sevilla de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER). Trabaja desde 2015 en la línea de la concienciación eclesial y social frente a la lacra del desempleo, así como de denuncia de la situación injusta que continúan viviendo las personas en paro, en sintonía con las prioridades pastorales de la Archidiócesis.

La Jornada Mundial por el Trabajo Decente, convocada por la Confederación Sindical Internacional (CSI), se celebra desde 2008 cada 7 de octubre como eje de movilizaciones por los derechos y garantías laborales. En mayo de 2015 Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, JEC, JOC y otras 70 organizaciones católicas firmaron la declaración "Iglesia unida por el trabajo decente", que recogía el fruto de la reflexión conjunta sobre este tema.