Viernes, 28 Junio 2019 11:02

Actividades fin de curso de nuestras Cáritas parroquiales

Con la llegada del periodo estival, muchos de los proyectos de nuestras Cáritas parroquiales dan por finalizado de manera oficial su curso y para ello, lo hacen de formas muy variadas para agradecer el compromiso que durante todos estos meses han tenido voluntarios, participantes y técnicos. 
 
 
La clausura fin de curso del proyecto de mujer ‘Trocitos de todas’ de la Caritas parroquial de San Isidro Labrador en el Priorato es uno de los ejemplos que se pueden poner, donde sus participantes aprovecharon la ocasión para irse a comer todas juntas.
 
Los talleres de la Cáritas Parroquial de San José de la Rinconada también pusieron el punto y a parte a este curso y aprovechando la ocasión, las alumnas del taller de cocina junto con su profesora y responsable del proyecto, Pilar Calvo, así como la voluntaria Loli Jiménez se juntaron para compartir un exquisito almuerzo y postres que prepararon. Además, las alumnas que este año han participado en el taller de cocina recogieron muy contentas sus notas y su carnet de manipuladoras de alimentos: hay que recordar que son bastantes las participantes que están encontrando salida laboral en Hostelería ya que poseer el carnet es una de las condiciones que se pide en las entrevistas de trabajo. 
 
También se clausuró en la Cáritas Parroquial rinconera el taller de crecimiento personal y autoestima, que tanto bien les ha hecho a todas las participantes en estos meses. Muy contentas y motivadas, tanto las alumnas como las voluntarias del mismo disfrutaron de un día de convivencia y compartir como una gran familia donde verbos como acompañar, promocionar e integrar estuvieron muy presentes.
 
El Arciprestazgo de San Jerónimo- Pío XII también celebró su último encuentro del curso en la Parroquia de Ntra. Sra. del Mayor Dolor, con la asistencia del arcipreste y 35 voluntarios. La reunión, a cargo de Félix Quijada, consistió en una formación espiritual orientada al voluntario de Cáritas donde se invitaba a la oración recordando la presencia de Cristo en las personas que atienden. Tras ello, se realizó una evaluación parroquial del curso y se celebró una Eucaristía seguido de un ágape.
 
Queda, por lo tanto, dar las gracias a todos los participantes, voluntarios y técnicos de las 251 Cáritas parroquiales y los proyectos que han llevado a cabo durante este curso con tanta dedicación y esfuerzo. Aunque la actividad sigue en estos meses de verano, también llega un periodo de hacer balance, reorganizarse y pensar en aquello en lo que se puede mejorar. Todo, siempre desde una premisa básica muy bien marcada: tu compromiso mejora el mundo.