Lunes, 25 Noviembre 2019 14:45

500 kilómetros compartidos por la integración

500 kilómetros compartidos por la integración

Cáritas Diocesana de Sevilla ha sumado 508,3 kilómetros a la Marcha Solidaria Mundial propuesta por Caritas Internationalis dentro del marco de la campaña Compartiendo el viaje.

Esta iniciativa tiene como objetivo llegar al millón de kilómetros entre todas las personas del mundo que la realicen, compartidos con las personas migrantes. La intención de este camino no es otros que visibilizar y sensibilizar sobre la realidad que viven estas personas y que, tan lejos se encuentra en ocasiones de nosotros y nuestro conocimiento.

En Sevilla la celebramos el pasado 23 de noviembre en el Parque del Alamillo. El día amaneció soleado contra todo pronóstico y, a las diez y media de la mañana fueron llegando los primeros inscritos. A las once y cuarto, un total de 200 personas comenzamos la marcha con un recorrido a través del parque, en el que fuimos invitando a sumarse a la misma, a cuantos nos encontrábamos por el camino.

El recorrido tuvo cuatro paradas, cada una dedicada a los cuatro verbos sobre los que gira la campaña impulsada por el papa Francisco Compartiendo el viaje. La primera de ellas: acoger. Acoger al que viene de "fuera" para que se sienta como si fuera de "dentro". Para ello, olvidarnos de nosotros mismos y contemplar al otro. Conocer, acercarse y tratarlo como alguien cercano. En la segunda parada: proteger. Proteger los derechos que les pertenecen por su naturaleza humana, más allá de papeles o documentos. Construimos una red de lazos que fortaleciera esa protección y seguimos caminado. Tercera, promover para, cuarta, integrar: Dar oportunidades reales que permitan a estas personas desarrollar su vida de una manera plena y autónoma, integradas en nuestra sociedad, haciendo de este mundo un sitio con más color y riqueza; entre todos, tan distintos y tan iguales.

Después de poco más de dos kilómetros, finalizamos la marcha con 221 personas, un total de 508, 3 kilómetros recorridos entre todos, y una gran fiesta amenizada por la música Ballena Gurumbé y el baile de un grupo de nicaragüenses.

Aunque fue un momento divertido y festivo en un bonito día, lo cierto es que mereció la pena por el encuentro y la complicidad entre unos y otros, por la generosidad absoluta para compartir la vida y el camino, por la disponibilidad para andar lo que haga falta en pro de la convivencia y la unión.

Gracias a todos los que formásteis parte de este encuentro y a los que trabajáis por la acogida, la protección, la promoción y la integración de las personas migrantes en todos los ámbitos de vuestra vida.

Gracias también a la presencia y colaboración de Casa Mambré, CEAR Andalucía, Sevilla Acoge, Andalucía Acoge y la Asociación Claver.

Seguimos caminando, compartiendo el viaje.