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Caritas Europa celebra la Recomendación del Consejo de la UE sobre la integración de los gitanos

Cáritas Europa ha hecho pública su valoración de la Recomendación sobre medidas eficaces para la integración de los gitanos recientemente adoptada por el Consejo de la Unión Europea. Aunque la Recomendación no tiene carácter vinculante, sí es el primer instrumento jurídico adoptado en este sentido a nivel comunitario y refuerza el "Marco europeo sobre estrategias nacionales de integración de los gitanos" acordado por todos los Estados miembros en 2011.


Cáritas Europa ha hecho pública su valoración de la Recomendación sobre medidas eficaces para la integración de los gitanos recientemente adoptada por el Consejo de la Unión Europea. Aunque la Recomendación no tiene carácter vinculante, sí es el primer instrumento jurídico adoptado en este sentido a nivel comunitario y refuerza el "Marco europeo sobre estrategias nacionales de integración de los gitanos" acordado por todos los Estados miembros en 2011.


La recomendación ahora aprobada se centra en las áreas de la educación, el empleo, la salud y la vivienda. Para su desarrollo se pide a los Estados miembros la asignación de fondos estructurales de la UE, en particular del Fondo Social Europeo, así como de los fondos nacionales y del Tercer Sector. Confirma que la exclusión social de los gitanos es un desafío El progreso en la mejora de las condiciones de vida y las oportunidades para los gitanos sigue siendo limitado en toda Europa. A pesar de los esfuerzos realizados, muchos de ellos padecen todavía profundas condiciones de pobreza, exclusión social y discriminación. Según datos de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, 1 de cada 3 gitanos está en paro, el 20% no tiene cobertura sanitaria, sólo 1 de cada 2 niños gitanos asisten a actividades preescolares y sólo el 15% progresa hasta la enseñanza secundaria o la formación profesional. Alrededor del 45% viven en hogares que carecen de servicios básicos. Todos estos factores conducen a la pobreza y la exclusión, con cifras verdaderamente dramáticas: alrededor del 90% de los gitanos encuestados por la Agencia tiene ingresos por debajo de los umbrales nacionales de pobreza, mientras que el 40% vive en hogares donde se pasa hambre. Confirmado por Caritas en el terreno Estas inaceptables condiciones de vida son confirmadas sobre el terreno, según Cáritas Europa, por muchas de sus organizaciones nacionales, que informan de la exclusión de los gitanos de los servicios generales, de las oportunidades de formación para el mercado laboral y del acceso a la educación general. En Bulgaria, por ejemplo, alrededor del 55% de la población romaní vive en zonas urbanas, principalmente en barrios que tienen todas las características de los guetos: pobre infraestructura técnica y social, y tasas de desempleo superiores al 40,8%. Cáritas Lituania, por su parte, informa de que la carencia de medios económicos de las familias gitanas para satisfacer las necesidades diarias de los hijos, como la compra de ropa o de material escolar. En Rumania, la mayor parte de sus actividades se encuentran en la economía informal y sumergida. En consecuencia, Cáritas Europa apoya plenamente el enfoque de la Recomendación en las áreas de la educación, el empleo, la sanidad y la vivienda, y aboga no sólo por su previsión como "condiciones previas" para la inclusión social, sino también por su consideración como "derechos básicos" de los ciudadanos. En su Recomendación, el Consejo de la UE hace un llamamiento a los Estados miembros a aplicar medidas, a largo plazo y de manera integral, con el fin de coseguir una disminución de la exclusión social de los romaníes en toda Europa. "Desde la perspectiva del trabajo de nuestras organizaciones, celebro particularmente la llamada a la participación de las familias en sus procesos de desarrollo y en el desarrollo educativo de los hijos", subraya Jorge Nuño Mayer, secretario general de Cáritas Europa. "También nos complace ver en la Recomendación una llamada explícita a la protección de los niños romaníes y a las familias". La Recomendación destaca asimismo el papel de la sociedad civil y solicita fondos para el desarrollo de las organizaciones que realizan proyectos dirigidos a los romaníes. "Esperamos que esta recomendación sea suficientemente tenida en cuenta por los Gobiernos", declara Artur Benedyktowicz, responsable de política social de Cáritas Europa.