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Arranca en Addis Abeba la III Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo

La III Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo que comienza hoy en la capital de Etiopía, Addis Abeba, es la primera de las tres grandes citas internacionales de alto nivel previstas este año para alcanzar acuerdos que garanticen la movilización de recursos financieros y medios para hacer la Agenda de Desarrollo Post-2015.


La III Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo que comienza hoy en la capital de Etiopía, Addis Abeba, es la primera de las tres grandes citas internacionales de alto nivel previstas este año para alcanzar acuerdos que garanticen la movilización de recursos financieros y medios para hacer la Agenda de Desarrollo Post-2015.


Los siguientes encuentros en los que terminará de definirse ese importante marco global de desarrollo tendrán lugar, en septiembre, en la Cumbre de Naciones Unidas de Nueva York, y, en diciembre, en la Cumbre COP21 de París, dedicada a debatir los efectos del cambio climático.

Estos tres escenarios son de la máxima trascendencia tanto para Cáritas Española como para el conjunto de la red Caritas Internationalis, dada la oportunidad que suponen para que los jefes de estado y de gobierno puedan demostrar su determinación a la hora de asegurar el futuro de nuestro planeta y garantizar los tres pilares del desarrollo sostenible: social, económico y ambiental.

De manera concreta, la cumbre de Addis Abeba, cuyas sesiones se prolongarán hasta el próximo 16 de julio, es esencial de cara a la articulación y puesta en marcha de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Por ello, Cáritas considera esencial que el documento final incluya un esfuerzo adicional para asegurar que el cambio climático, sus riesgos e impactos sean tenidos en cuenta también desde el punto de vista financiero.

Posición de las ONG europeas de desarrollo

Concord, la confederación europea de ONG para el desarrollo y ayuda humanitaria de la que Cáritas es miembro, en su informe previo sobre la cumbre de Etiopía reclama prestar especial atención a los siguientes elementos clave de cara a la negociación de la Cumbre: la movilización de recursos domésticos, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), los flujos privados, la deuda externa y la coherencia de las políticas.

Para los países en vías de desarrollo, la movilización de recursos domésticos es, como destaca Concord, la manera más sostenible y predecible de financiar su propio desarrollo. Existen, sin embargo, numerosas barreras, muchas de ellas de carácter global, que merman su potencial recaudatorio. A ello se suma el hecho de que determinados países se conviertan en paraísos fiscales o adopten medidas evasivas de impuestos --como garantizar el anonimato--, o tasas muy bajas sobre sus ingresos.

Se necesita, por tanto, un marco legal obligatorio, auspiciado por una “organización internacional que regule los impuestos, (a diferencia del comité de impuestos, que se propuso en Monterrey). Además, Concord recomienda eliminar los efectos indirectos dañinos que conlleva el sistema de tasas y desarrollar un sistema de tasas progresivo que asegure los principios para un desarrollo sostenible y respetuoso con los derechos humanos.

Concord, además, insta a adoptar un marco regulatorio transparente que asegure las tres dimensiones del desarrollo sostenible: responsabilidad, transparencia y rendición de cuentas en la inversión del sector privado. Y el reconocimiento a la necesidad de flujos privados para promover desarrollo equitativo en el sector privado local de los países en vías de desarrollo.

En lo que respecta a la deuda externa, es necesario un nuevo marco legal multilateral que sirva para reestructurar y analizar si realmente las necesidades de los países en vías de desarrollo son tenidas en cuenta, para garantizar que la sociedad civil tenga mayor participación y para evaluar el coste financiero que supone afrontar los efectos del cambio climático.

Además, es vital realizar auditorías nacionales sobre el canje de deuda externa, de cara a eliminar así cualquier sospecha de deuda vinculada a la corrupción o a conductas anti-democráticas.

La conferencia de Addis Abeba llega en un momento muy importante. Más que nunca será crucial asegurar que los sistemas de finanzas, comercio y desarrollo apoyen, desde lo global a lo local, las aspiraciones del nuevo marco post 2015, de los ODS y de los acuerdos sobre el cambio climático con el objetivo de proteger a las personas más vulnerables del planeta.