El hotel donde los huéspedes son refugiados

[Caritas Internationalis] "Todo es hermoso", dice Hadija, joven siria de 25 años, madre de un bebé de tres meses. "Estoy muy feliz de estar aquí".

Hadija se hospeda en un hotel en la isla griega de Lesbos, normalmente lleno de turistas. Ahora, con el apoyo de las Cáritas de Grecia y Suiza, el hotel -con sus 236 camas y 88 habitaciones- ha abierto sus puertas para acoger a los refugiados y migrantes que llegan por mar a la isla.


[Caritas Internationalis] "Todo es hermoso", dice Hadija, joven siria de 25 años, madre de un bebé de tres meses. "Estoy muy feliz de estar aquí".

Hadija se hospeda en un hotel en la isla griega de Lesbos, normalmente lleno de turistas. Ahora, con el apoyo de las Cáritas de Grecia y Suiza, el hotel -con sus 236 camas y 88 habitaciones- ha abierto sus puertas para acoger a los refugiados y migrantes que llegan por mar a la isla.


La isla de Lesbos está en el epicentro del éxodo de sirios, afganos, iraquíes y otras migrantes que huyen de sus países de origen en busca de un futuro mejor en Europa.

"Venidos de Alepo, huyendo la guerra en Siria a través de Turquía", dice Hadija. "En Turquía no podíamos trabajar, la vida era muy difícil allí, así que mi marido marchó a Alemania y yo estoy tratando de encontrarme con él".

Del casi millón de refugiados y migrantes que han llegado a Europa en 2015, más de 467.000 lo han hecho a través del corto pero peligroso trayecto por mar desde las costas de Turquía a Lesbos.

"Había demasiada gente en el bote", cuenta Hadija sobre su viaje, de más de cuatro horas. "Todos estábamos empapados, el bebé mojado, todos asustados, pensando que íbamos a morir".

Cuando llegó a Lesbos, los voluntarios que socorren a los migrantes que alcanzan la costa la inscribieron y la remitieron a Cáritas y al personal del hotel.

"Ofrecemos refugio a los refugiados más vulnerables", dice Tonia Patrikiadou, coordinadora sobre el terreno de Cáritas Grecia. "Tratamos de proporcionar alojamiento a ancianos, mujeres embarazadas, madres recientes, mujeres solas, familias con niños, discapacitados, personas..." La alternativa sería dormir en una tienda de campaña en un campamento, con instalaciones limitadas, o al raso y a cielo abierto.

En el hotel, además de un lugar cálido y seguro para dormir, los refugiados reciben dos comidas calientes al día. Pueden lavar su ropa o conseguir ropa nueva. Los niños pueden jugar. Y pueden recibir información en árabe o persa sobre el viaje.

El hotel está coordinado con un hospital local, por lo que hay médicos de guardia las 24 horas. Hadija y su bebé fueron atendidos y controlados por ellos.

"Las mujeres embarazadas, las mujeres que viajan solas, las madres... llegan asustadas y agotadas", explica Tonia Patrikiadou. "Sin embargo, al día siguiente, cuando se han lavado y descansado, las ves felices en el desayuno. Podrían ser huéspedes normales de cualquier hotel, no refugiados que huyen de la guerra ".

Aquí están uno o dos días antes de proseguir su camino a Atenas en ferry; y luego en tren, en autobús y a pie, a través de Europa, hasta Alemania, Suecia o el norte de Europa. A los refugiados que son extremadamente vulnerables se les ofrece la opción de permanecer en refugios gestionados por las ONG asociadas.

Aunque el número de personas que llegan a Lesbos alcanzó su punto máximo en octubre, todavía siguen llegando alrededor de 1800 personas cada día.

"El viaje se ha vuelto más caro y el tiempo es peor, por lo que ha descendido el número de personas", afirma la responsable de Cáritas. "Pero van a seguir llegando pese a todo, porque ellos quieren venir a Europa".

Publish modules to the "offcanvs" position.