5 de diciembre: Día del Voluntariado

Más cerca que nunca.


Más cerca que nunca.


Mañana, día 5 de diciembre, se celebra el Día Internacional del Voluntariado. Un día, sin duda, importante dentro de nuestra institución. La acción de Cáritas no sería posible sin la encomiable labor que realizan los 2.863 voluntarios y voluntarias de Sevilla, y los más de 80.000 en toda España.

Un año difícil

2020 ha sido y está siendo un año complicado para muchas familias. El virus ha arrasado con la esperanza de miles de personas que han sido, directa e indirectamente, víctimas de esta terrible pandemia. Personas que han visto afectada su salud, otras tantas que han sufrido o sufren el dolor de la pérdida de un ser querido. Y muchas otras que han perdido sus trabajos, sus negocios y, en muchas ocasiones, sus únicas fuentes de ingresos.

La situación no ha hecho más que reflejar una sociedad débil que gira y se sostiene en torno a un sistema económico que deja atrás a la persona, al valor de la misma. Una crisis que ha dejado en evidencia, no solo la falta de recursos sanitarios en un primer momento, también ha dejado al descubierto la abundante precariedad laboral y la falta de calidad de unos Servicios Sociales que no han podido asumir el impacto de la misma.

“Son momentos en los que te das cuenta verdaderamente de lo frágil que puede llegar a ser el hombre. Ver el dolor de los hermanos que ven cómo se le van cerrando puertas, ha implicado que los voluntarios estemos más presentes en las distintas realidades que se nos presentan. La puerta de nuestro despacho siempre está abierta, tanto para recibir, escuchar, ayudar y acompañar, como para salir en la búsqueda de aquellos a los que la vergüenza le impide acudir a nosotros”.Rafa Morillo es voluntario de la CP La Ascensión del Señor y coordinador de la Vicaría 2.

 

Y es que, en cuestión de semanas, el perfil de las personas a las que acompañamos a través de la acogida se ha diversificado. Muchas de ellas, vivían al día, con más o menos dificultades, pero consiguiendo cubrir sus necesidades y las de su familia. A menudo con trabajos procedentes de la economía informal, bajos salarios y contratos temporales, lo que ha hecho que, una vez declarado el estado de alarma y suspendida su actividad, hayan tenido que recurrir a organizaciones como Cáritas.

 

“El teléfono era mi herramienta fundamental para intentar superar la distancia que se nos exigía. Actualmente, lo vivo comprometida y reconociendo que todos necesitamos de los demás, que tenemos que cuidarnos unos a otros, poniendo en valor el trabajo en red como la mejor manera de ofrecer una mejor ayuda a las personas que acuden a Cáritas”. Fátima Godoy, voluntaria de Santa María de Écija y coordinadora de la Vicaría Sur.

 

La adaptación del voluntariado ha sido crucial, como comenta Fátima, para no dejar a nadie atrás. El hecho de tener que cerrar las puertas no implicó en ningún momento que Cáritas cerrara. Aun cuando algunas de ellas, por el perfil mayor de sus voluntarios, no podían cubrir las demandas, estas se vieron arropadas por las Cáritas más cercanas; experiencia viva de la comunión de bienes de la que nos habla Jesús, en todos sus aspectos.

 

El teléfono, la cita previa, la colaboración con los comercios de la zona y muchas otras iniciativas nacidas de la creatividad del Espíritu, han permitido a los voluntarios y voluntarias continuar estando cerca de las personas. Sin olvidar, como apunta también Fátima, la importancia del trabajo en red con contras instituciones, que no solo ha facilitado el trabajo, sino que ha permitido llegar mejor, y a más gente. Y es que, solos…. No podemos.

 

Motivos para continuar estando cerca

“Mis motivaciones son las de siempre, Cáritas es Iglesia, Iglesia es Cristo y Cristo es Amor, hoy la labor pide a gritos redoblar esfuerzos, a la pandemia hay que tenerle respeto, pero no miedo, el miedo paraliza” Sergio Pozo, voluntario en Centro Amigo.

No se han anclado en la incertidumbre ni el desconcierto inicial. Todo lo contrario, han continuado caminando al lado de nuestros hermanos, desde la llamada personal de cada uno a luchar contra la pobreza y la injusticia social a través del ejercicio de la caridad cristiana. La que se da y no espera a cambio, la que infunde el Espíritu, la caridad del amor de Dios.

Esa capacidad para reconocer en el hermano el rostro de Dios es lo que hace posible todo este milagro.

 

Fe, Esperanza y Caridad

“Todas las personas, independientemente de su color, raza, lugar de nacimiento, posición social o económica, somos hijos del mismo DIOS y todos unidos podemos construir un mundo mucho mejor. Acerquémonos al hermano con una palabra amable y una sonrisa” Ana Fernández, voluntaria de la CP de San Miguel Arcángel de Castilleja del Campo y coordinadora arciprestal de Pilas

 

Las citas que aparecen en este texto, son el testimonio de algunos voluntarios a los que hemos querido preguntar sobre su labor y el tiempo que nos está tocando vivir. Cuando les preguntamos sobre lo que esperan o piden a la sociedad, todos han coincidido, en esencia, en lo mismo.

 

Humanidad para no perder la perspectiva del valor en sí mismo de la persona por el simple hecho de serlo. Fe para vivir y esperanza sabiendo que todo es posible si somos capaces de compartir lo que tenemos con quienes más lo necesitan. Pero, sobre todo, Caridad. Caridad con hermano que sufre. Caridad para que nuestros actos estén llenos de contenido. Caridad para que nuestro corazón siga latiendo.

 

Fe, Esperanza y Caridad, y de entre todas ellas… Caridad.

 

“Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada” I Corintios 13.1

 

Gracias

Hoy queremos poner en valor el trabajo de donación de los miles de voluntarios y voluntarias que son capaces de reconocer el dolor humano y permanecer cerca de quienes lo padecen para hacer de este mundo un lugar mejor.

A todos y todas, gracias.

Gracias porque hacéis visible la capacidad de gratuidad, la capacidad de amar que tiene el ser humano.

Hoy es vuestro día y, por ello, especialmente queremos dar las gracias a todos los voluntarios y voluntarias de Cáritas, y de forma más concreta, a las 2863 personas voluntarias que hacen posible la acción de Cáritas en Sevilla. Gracias por vuestro hacer, por superar barreras y permanecer. Gracias por ser el corazón de Cáritas.Ahora, más cerca que nunca.

 

Tú también puedes ser voluntario. Pincha aquí.

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