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Archivo de noticias • 28/09/15

Nuevo informe de la emergencia migratoria en la Frontera Este de la UE

Cáritas Española ha hecho público un nuevo informe de situación y actividad de la red internacional frente a la emergencia migratoria en la Frontera Este de la UE.

En el informe se da cuenta de la situación en los principales escenarios de esta crisis, así como de las acciones desarrolladas por las Cáritas locales.

Archivo de noticias • 28/09/15
Nuevo informe de la emergencia migratoria en la Frontera Este de la UE

Cáritas Española ha hecho público un nuevo informe de situación y actividad de la red internacional frente a la emergencia migratoria en la Frontera Este de la UE.

En el informe se da cuenta de la situación en los principales escenarios de esta crisis, así como de las acciones desarrolladas por las Cáritas locales.

1. INTRODUCCIÓN Y SITUACIÓN ACTUAL

Visión general de la región.

Hacer balance en mitad de una crisis que implica desplazamiento y movimiento de personas por varios países en Europa es complejo. Asistimos al baile de números, a las estadísticas que tratan de dar un volumen aproximado de lo que sucede, de su magnitud. Pero lo más difícil es arrojar luz sobre las cientos de miles de historias personales que no debemos perder de vista, porque son las que delimitan la verdadera geografía de este drama. Europa, mientras, sigue tratando de dar una respuesta, por ahora muy fragmentada, en lo humanitario y sobre todo en lo político, sin mucha coherencia con sus principios y políticas fundacionales o alejadas de los marcos internacionales de derechos que han ratificado sus estados miembros.

En este contexto, más de 375.000 refugiados y migrantes han llegado a Europa a través del mar Mediterráneo en 2015. Los países de entrada son, principalmente, Italia con más de 115.500 personas y Grecia con 258.365. El sueño: llegar a un lugar donde vivir con dignidad y en paz.

Las principales nacionalidades de los refugiados y migrantes son: sirios (49%), afganos (12%), eritreos (9%), nigerianos (4%) y somalíes (3%). Esto nos obliga a abrir la mirada a todos los dramas. El de Siria es el que recibe más atención por parte de los medios de comunicación. Pero hay otros igualmente graves que en este momento carecen de atención mediática.

La realidad es compleja y plural y las dificultades son mayores ante el incremento del número de personas que llegan cada día a las fronteras del este de Europa. Las islas griegas reciben hasta 3.000 diarias. Y de ahí continúan su viaje hacia la UE a través de los Balcanes Occidentales y Hungría. Pero también son miles los que se agolpan en las fronteras con ese país, Macedonia, y Serbia. El cierre de la frontera, decidido por el gobierno húngaro, va a suponer un estancamiento y la búsqueda de rutas alternativas a los Balcanes. Fronteras en la que ya es una constante generalizada la concentración de dramas humanitarios de muy compleja solución. Este flujo constante ha puesto y pone, a fecha de hoy, varios retos y situaciones vividas al límite.

La fuerte presión sobre la capacidad de acogida y los sistemas de asilo de varios países (Grecia, Macedonia y Serbia) pone a prueba nuestros sistemas de cohesión y solidaridad en la Europa occidental desde una perspectiva legal , de acogida e integración.

El panorama en el que nos encontramos destaca por la ausencia de programas y estrategias globales frente a miles de personas que están acampando a la intemperie, sin refugio, saneamiento, alimentos y agua. Sólo encontramos respuestas fragmentadas estatales tratando de buscar coordinación con otros. Es una situación de sobrepresión a la que los gobiernos no están llegando para cubrir, si quiera, las necesidades básicas.


Grecia

El número de los recién llegados continúa siendo abrumador. Hasta agosto, 258.365 personas llegaron por mar. Aproximadamente 8 de cada 10 de los refugiados proceden de Siria. Sus historias son bastante similares: personas que gozaban de una buena vida en su país y que quedó truncada por la guerra, que hace insoportable la supervivencia. Junto a esta población, también llegan personas procedentes de Afganistán e Irak. Esto confirma que la mayoría de las personas son solicitantes de asilo y necesitan protección.

La guardia costera griega continúa rescatando gente que cruza, por mar, desde Turquía hasta las islas del Egeo oriental, en especial Lesbos, Chios, Agathonissi, Kos y Symi.

Es un drama donde fenómenos de migración ilegal y de tráfico de personas son constantes. El precio de un pasaje llega hasta los 1.200 euros por persona. Es un viaje que empieza a menudo en pequeños botes de plástico procedentes de la costa turca. Todos los migrantes que llegan a las islas griegas lo hacen en grupos de unas 50 personas en pequeñas embarcaciones y continúan su viaje con el mismo grupo hasta que abandonan el país. Una persona del grupo se convierte en el "líder" y es el que mantiene el contacto con las autoridades locales para lo que concierne al grupo.

Las condiciones no mejoran una vez que llegan a las islas. Los refugiados no se quedan mucho tiempo en esta peregrinación. Tan pronto como consiguen sus papeles de registro, viajan en ferry a Atenas. Su único equipaje, cada vez más escueto, está formado por sacos de dormir y/o colchonetas combinadas con mochilas con lo esencial para el viaje. El objetivo es doble: salir lo más rápido posible hacia las fronteras del Norte antes de se endurezcan los pasos hacia Macedonia; y el segundo objetivo es acceder a UE donde países como Alemania y Suecia son los prioritarios.

Por ejemplo en la isla de Chios, unas 6.000 personas se alojan, como pueden, en centros habilitados. Pero son insuficientes, por lo que muchas de ellas tienen que pasar la noche en parques o en las calles, mientras esperan la oportunidad de coger un ferry. Esta situación tan precaria afecta, sobre todo, a los colectivos más vulnerables: niños, personas mayores o mujeres embarazadas.

Grecia-Macedonia

Uno de los enclaves fronterizos más complejos es el de la frontera entre Grecia y Macedonia. Esto se debe al volumen de personas que llegan cada día y a las insuficientes infraestructuras de acogida. A Indomeni llegan 2.000 personas diarias con la intención de cruzar la frontera, llegar, caminando, hasta la estación de tren de Gevgelija, en Macedonia, donde tomar el tren hasta Serbia.

La situación es tan precaria que la gente tiene que dormir en la calle porque no hay ninguna infraestructura de refugio. Las instalaciones de higiene son muy limitadas y la seguridad alimentaria y el acceso al agua potable no están garantizados.

Siria

Nuestro objetivo es dar una visión global e integral de toda la situación. Si en aquél hablábamos de Turquía como país de acogida, en este informe ponemos el acento en Siria, como uno de los grandes focos de salida de esta crisis migratoria.

Tras cinco años de conflicto sirio todavía no se ha encontrado una solución política que haga posible la paz. Continúan las violaciones sistemáticas de Derechos Humanos, no se respeta el Derecho Internacional Humanitario y los abusos, de todo tipo, son una constante en un contexto de inseguridad generalizada. Más de 220.000 personas han muerto y hay más de un millón de heridos. Más de la mitad de todos los sirios se han visto obligados a salir de sus casas, a menudo varias veces, por lo que Siria registra la mayor crisis de desplazamiento en el mundo.

A día de hoy, todos los indicadores sugieren que en 2015 los desplazamientos y las necesidades humanitarias y de protección de los civiles seguirán creciendo.


Actualmente, en el país, 12,2 millones de personas siguen necesitando asistencia humanitaria. Hay 7,6 millones de desplazados internos y más de 5,6 millones de niños en situación de vulnerabilidad. Dentro de esta crisis hay otras incluidas, como la de los refugiados palestinos, que se ven afectados especialmente, porque ahora pasan a ser, además, desplazados internos (280.000 personas) y migrantes al extranjero (80.000 personas).

En Siria tres en cada cuatro personas vivían en situación de pobreza a finales de 2013 y el 54% de la población se encontraban en situación de pobreza extrema según ACNUR. El impacto del conflicto ha hecho retroceder el desarrollo del país, en una estimación de casi cuatro décadas. Desde el inicio de la crisis en 2011, se calcula que se ha acortado la esperanza de vida en casi 13 años; la asistencia escolar ha caído más de 50 por ciento. Siria también ha visto mermar su posición en los ODM e índices de desarrollo social en casi todos los indicadores a un mínimo de 12 posiciones. La economía se ha contraído en un 40% desde 2011, lo que ha conllevado a la mayoría de la población a la pérdida de sus medios de vida.

El acceso humanitario a las personas más necesitadas en Siria sigue siendo muy limitado. Las posibles causas son: las líneas del frente bélico son muy cambiantes; los obstáculos administrativos y burocráticos; la violencia a lo largo de las vías de acceso e inseguridad general; inexistencia de corredores humanitarios, entre otras. Esto se agrava especialmente en las zonas controladas por los grupos terroristas.

Cada vez es más difícil para los sirios encontrar seguridad, incluso pidiendo asilo. En este sentido algunas cifras son muy elocuentes. Más de 3,2 millones de refugiados han huido de Siria a los países vecinos: Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Turquía. En este último país se ha experimentado un espectacular aumento en casi un millón de personas desde finales de 2013. Entre los refugiados destacamos los casi 1,7 millones de niños.

Esta crisis está provocando oleadas de refugiados y migrantes en tránsito y con necesidad de regulación de sus situaciones en los países vecinos. Líbano y Jordania ahora tienen las proporciones más altas de refugiados per cápita en todo el mundo. Pero se acercan Turquí, Irak y Egipto, que son los mayores proveedores de recursos financieros para responder a esta necesidad.

Todos estos refugiados han sufrido desplazamientos múltiples hasta conseguir una cierta seguridad en los países vecinos. En su periplo es necesario garantizarles la cobertura de las necesidades básicas y el acceso a servicios públicos de salud, educación y otros. Pero no hay que olvidar el contexto de vulnerabilidad en el desarrollo de estos países vecinos que están acogiendo masivamente a estas personas que huyen de la guerra y el hambre, ya que sus poblaciones en porcentajes amplios, también viven en condiciones de pobreza. Se estima que el 30 por ciento de los refugiados se incorporan a estos contextos y eso les lleva a vivir en la pobreza sufriendo situaciones de inestabilidad laboral, trabajando en la economía sumergida, con bajas remuneraciones que resultan insuficientes para cubrir las necesidades.

 

2. ACTUACIONES DE LA IGLESIA LOCAL Y DE LA RED CÁRITAS

La confederación Caritas aúna varios ejes de respuesta en su estrategia de trabajo ante esta crisis. Por un lado articula la respuesta humanitaria para cubrir las necesidades básicas de familias víctimas de la situación. Por otro lado, dialoga con las autoridades locales sobre los procesos de acogida e integración. Por último, trabaja en la construcción de paz como parte de la misión e identidad de la confederación.

Los refugiados y migrantes que llegan a Europa inician un itinerario de integración que tiene que ser contemplado a corto plazo, con necesidades básicas como vivienda, salud, alimentación, asesoramiento jurídico y legal. Y a medio y largo plazo donde la integración, el conocimiento de la lengua, educación para sus hijos, trabajo o itinerarios de integración social y laboral, conocimiento de la comunidad de acogida y la convivencia son los ejes vertebradores. No obstante, esto deberá ser el fruto de un proceso previamente pensado y articulado en la confederación Cáritas con los gobiernos de los países y la propia Unión Europea.

Caritas Siria

Realiza, sobre todo, ayuda humanitaria. En ese sentido los objetivos estratégicos son:

-Promover la protección y el acceso a cubrir las necesidades básicas de las personas afectadas, de conformidad con el derecho internacional y el derecho internacional humanitario.

-Asistir a las personas necesitadas, priorizando a los más vulnerables.

-Fortalecer la capacidad de rehabilitación, con los medios de subsistencia y la recuperación temprana a través de las comunidades e instituciones.

-Promoción de la coordinación con otras organizaciones, instituciones, etc. implicadas en la atención humanitaria.

El siguiente esquema sirve como ilustración de la realidad de los migrantes en los países de acogida:



En este contexto, el marco de intervención de Caritas Siria se dirige a la atención de las necesidades más básicas de la población afectada en todo el país. Teniendo en cuenta criterios de vulnerabilidad social, se interviene con familias locales y desplazadas internas, facilitando alimentación básica, asistencia para el pago de alquileres y acceso a la medicación y servicios médicos, mediante becas y material escolar, así como con la distribución de leche maternizada y pañales a menores de tres años. Estas iniciativas se llevan a cabo con equipos técnicos locales, y voluntarios, vinculados a la iglesia local.

Se mantiene coordinación estable y constante con otras entidades sociales, políticas, religiosas y humanitarias para la coordinación de actividades y servicios.

Cáritas Siria también está fortaleciendo sus propias capacidades y el trabajo institucional.

Actuaciones concretas:

-Mejorar la seguridad alimentaria y las condiciones de higiene de la población más vulnerable de la región de Homs.

-Facilitar alojamiento a las familias desplazadas y residentes altamente vulnerables a través de asistencia financiera para alquiler.

-Garantizar el acceso a la atención médica para las personas que necesitan asistencia médica especializada.

-Permitir que los niños de familias vulnerables continúen su educación.

-Mejorar la seguridad alimentaria y calidad de vida de niños de hasta tres años.

Cáritas Grecia

Está presente en las islas de Chios, Lesbos, Kos y ofrece a los recién llegados sacos de dormir y colchonetas. Esta distribución se inició el 31 de agosto, en colaboración con el ACNUR y otras organizaciones no gubernamentales que se hallan en el centro de detención.

En Kos, los voluntarios de Cáritas están distribuyendo raciones alimentarias y sacos de dormir para niños. Los equipos de trabajo visitan los lugares en la isla donde los migrantes y solicitantes de asilo están asentados, para tratar de conocer y responder a sus necesidades.

Cáritas ha reforzado la distribución de alimentos en la isla de Lesbos, desde el 9 de septiembre.

En la Península los puntos fundamentales de atención son el centro de acogida de migrantes en Atenas, de Cáritas Grecia, con labores de asistencia humanitaria y en la región de Tesalónica, en Idomeni, cera de la frontera macedonia, apoyo a necesidades sanitarias y de refugio con población migrante. El objetivo es garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población vulnerable refugiada y establecer estructuras básicas de saneamiento (letrinas y duchas portátiles) con especial atención a la higiene materno infantil.

Caritas Macedonia

Su labor está centrada en la respuesta humanitaria. Ha atendido a unos 7.800 refugiados y migrantes mediante la distribución de agua, alimentos, kits de higiene y pañales. Junto con otras redes a instituciones de Iglesia ha estado apoyando a unos 1.400 refugiados y migrantes más en especial en la frontera con Serbia.

Caritas Serbia

La respuesta en Serbia se ha centrado en ayuda humanitaria consistente en distribución de alimentos básicos, artículos de higiene personal, sacos de dormir, impermeables y prestación de servicios que han incluido apoyo sanitario y apoyo psicosocial para los refugiados / migrantes. Esta acción se ha desarrollado en Preshevo, Miratovac, Kanjiza, y Subotica.

Al mismo tiempo, Cáritas Serbia con el apoyo de la red Cáritas, está priorizando la planificación estratégica para hacer frente al invierno. En este contexto es preciso reforzar las acciones de refugio y de ámbito socio-sanitario.

En esta respuesta humanitaria Cáritas se está coordinando y trabajando con otras redes de la Iglesia Ortodoxa para proporcionar alimentos, higiene y artículos no alimentarios, así como en el Centro de acogida donde se apoya en labores de traducción, atención médica y servicios de asistencia jurídica.

Caritas Hungría

La acción de Cáritas se centra en proporcionar ayuda humanitaria y apoyo a servicios básicos (alojamiento, alimentos, agua) a los refugiados en cinco campamentos que el gobierno húngaro ha establecido para los refugiados y migrantes.

Además, ha establecido un puesto de socorro en la frontera húngaro-serbia. En este emplazamiento, hay un servicio médico y se apoya con servicios sociales. El equipo está formado por médicos, junto con los trabajadores de Cáritas y voluntarios.

3, RESPUESTA DE CÁRITAS ESPAÑOLA.

La Confederación Cáritas Española está desde el primer momento al lado de la población afectada y de las Cáritas locales.

Además de la presencia en reuniones de coordinación, seguimiento de la situación y contacto con las Cáritas locales para actualizar la realidad, también se están preparando acciones para sensibilizar a la sociedad. Por lo pronto se ha aprobado el envío de 80.000 euros a Cáritas Grecia para el proyecto de asistencia a la población refugiada. A Cáritas Serbia se han enviado 100.000 euros para el programa de ayuda humanitaria.

Representantes de Cáritas han participado en diferentes reuniones de trabajo y coordinación en la red Caritas desde el ámbito de la acción humanitaria como en incidencia y sensibilización.

Caritas Española continuara apoyando las llamadas de emergencia que lancen las Cáritas de la región. Y continuará trabajando, como lo lleva haciendo desde hace años, en los distintos países en los que se ha ocasionado la presente crisis.

En España estamos a la espera de las decisiones de los gobiernos y de la propia Unión Europea. La responsabilidad principal de atender a los migrantes y refugiados con la dignidad que merecen, corresponde al Estado. Cáritas y las organizaciones de Iglesia que trabajan con los refugiados y en la acción social, tienen un carácter subsidiario y, por ello, llegarán donde no lo haga el Estado. Y ahí, será generosa. Por eso entendemos que es momento de espera que se aprovecha para reflexionar y preparar una estrategia coordinada de atención a estas personas.

Creemos que la presencia de Cáritas, cuando llegue el momento, debe dirigirse hacia la mediación intercultural, el acompañamiento para la integración y en acciones que eviten el racismo y la xenofobia. 




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