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A partir de la citada reunión, durante más de un año proliferaron nuevos encuentros en los que los recientes voluntarios fueron adquiriendo la formación adecuada para la realización de sus tareas, sin dejar de estimular recíprocamente las actitudes de solidaridad y justicia que conlleva la adhesión a Jesús, el Señor. Desde entonces, una docena de voluntarios, coordinados por un equipo más reducido, atienden constantemente a más de un centenar de personas necesitadas. Pedrera (“provisora de piedras” de sus canteras para construcciones medievales) es una antigua villa enclavada en los aledaños septentrionales de la Sierra sur sevillana que alberga a algo más de cinco mil habitantes en los sesenta kilómetros cuadrados de su término. Esta población se dedica fundamentalmente a los trabajos agrícolas, con preferencia del olivar, junto a pequeñas empresas industriales de carpintería, agroalimentación, reciclaje... Sus excelentes comunicaciones ferroviarias y automovilísticas le proporcionan el desarrollo de algunos servicios turísticos y hosteleros de creciente prosperidad.
Pero no faltan los problemas y ahí se encuentra Cáritas para echar una mano. El paro es elevado (actualmente hay unas 500 personas sin empleo) y, consecuentemente, muchas familias carecen de recursos básicos. Existe también una importante
colonia de inmigrantes de procedencia rumana que rebasa los dos centenares de personas, sin documentación y viviendo a expensas de trabajos efímeros y ayudas de diversos tipos. Son estas familias con necesidades urgentes las que reciben la atención de la Cáritas parroquial en dos acogidas mensuales, que por mejor organización dedican una a los pedrereños e inmigrantes empadronados que la solicitan, y otra para familias inmigrantes sin empadronar. Con un presupuesto autónomo de unos 500 euros mensuales proporcionan a estas familias alimentos, gastos administrativos y farmacéuticos, pago de deudas por vivienda y servicios domésticos, higiene infantil... El equipo de voluntarios también solicita y recibe aportaciones de entidades financieras, de empresas locales, de las hermandades y socios, lo que contribuye con gran eficacia a la ayuda descrita.
El equipo de Cáritas anda siempre ocupado con una distribución de funciones ejemplar. Todas las semanas celebran sus miembros una reunión en su sede de la calle Dalia cercana a la iglesia parroquial, en la que analizan y deciden sobre los problemas de la acogida, preparan la Eucaristía mensual de Cáritas, reciben formación... y rezan. Bajo la tutela pastoral del párroco conforman un grupo de gran dinamismo en la comunidad cristiana colaborando en la vida cofrade, en la liturgia, en la catequesis y para cuantas actividades de apostolado sean requeridos.
Mantienen también una fluida colaboración con los servicios sociales municipales, participan en tareas de formación laboral, se asoman a los medios de comunicación locales y disponen de Facebook (Caritas Pedrera) en el que presentan la Palabra de Dios, solicitan ayudas, difunden campañas y mensajes, convocan a la participación...
La joven Cáritas Parroquial de San Sebastián de Pedrera no es, pues, el fruto de una casual ocurrencia. Responde a las necesidades de los más humildes y necesitados de la villa, está comprometida en la erradicación de la pobreza, acompaña a los empeñados en superar situaciones difíciles de carencias fundamentales y es testigo de la tarea cristiana de la lucha por la justicia para la construcción del Reino.

