Nuestras noticias
Si te apuntaste al curso «Cómo trabajamos con la comunidad en el territorio desde una mirada inclusiva y fraterna» para encontrar definiciones sesudas sobre qué es comunidad y diseñar el abecé de la animación comunitaria, te equivocaste. Si esperabas encontrar un profesorado gris y encorbatado que relatara al comienzo de sus clases su dilatada trayectoria curricular, probablemente puedas pedir a la organización de la XXIII Escuela de Verano de Cáritas Española que te devuelva el dinero. Esto ha discurrido intencionadamente por otros derroteros más relacionados con el juego, lo experiencial, el soltar, el diálogo exploratorio...
Juntas, personas técnicas y voluntarias, laicas y consagradas, hemos aprendido que solo lo que sale del corazón, tras escuchar a la realidad, construye comunidad, crea vínculos. Aunque seamos frágiles; aunque nos equivoquemos; aunque tengamos un lado oscuro. Juntas hemos descubierto que tejemos más desde el reconocimiento fraterno de nuestra debilidad. Somos débiles y en nuestra debilidad el Señor se hace fuerte.
En esa comunidad inclusiva no pueden faltar aquellas personas a las que acompañamos. Da igual cómo las llamemos -participantes o agentes- pero resulta clave que formen parte desde el principio, en la medida en que su propio proceso lo permita, de la toma de decisiones y de las acciones que les afectan. El objetivo de los equipos de voluntarios y técnicos, con sus presidentes implicados, no tiene que centrarse en solucionarles un problema material sino en facilitarles su plena incorporación a la comunidad, una comunidad de afectos, no necesariamente confesional. Esta tarea requiere que se haga con la complicidad de toda la comunidad parroquial y en trabajo estrecho y confiado con todas las personas y entidades que, desde distintos ámbitos sociales, se preocupan por el bien común. Aunque no todo vale, todo suma, todo es fértil.
Con una mirada agradecida a quienes nos precedieron, creemos que la acción comunitaria supone un cambio de paradigma en la acción de Cáritas. Sabemos cuál es el horizonte -la comunidad inclusiva y fraterna-, pero son muchas las incertidumbres, las dudas e inquietudes en torno a cómo se construye el camino. Probablemente nos toque el papel de personas que hagan que las cosas pasen. Sin duda, si nos implicamos en la promoción de las personas vulnerables desde lo colectivo, nos vamos a complicar. ¡Bendita y esperanzada complicación!
Cint

