Nuestras noticias
El próximo 27 de julio es la V Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores y desde Cáritas Diocesana de Sevilla queremos hacernos eco del mensaje del Santo Padre para este día enmarcado en el contexto del Jubileo de la Esperanza.
El valor de una persona no se puede medir ni comparar. Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, somos hijos suyos y el mayor fruto de su Creación. Todas y cada una de las personas son dignas por sí mismas, y es algo que nada ni nadie puede arrebatarles. Tenemos en el imaginario colectivo, además, un valor añadido a la persona según la etapa vital en la que se encuentra. La esperanza de la vida que acaba de nacer, la inquietud y capacidad de sorpresa e ilusión de los niños, la energía imparable de los adolescentes, la valentía y la capacidad de innovación de los jóvenes, la fortaleza de los adultos... Hoy queremos poner en valor a nuestros mayores. Aquellas personas que, en la vejez, han sabido ser nuestros maestros de vida y transmisores de la fe. Referentes. Su experiencia vital sostiene nuestro presente y su sabiduría es pilar fundamental para continuar construyendo comunidad en una sociedad cada vez más individualista y desvinculada. Sus ideas aportan riqueza, conocimiento y esperanza. Sus ganas y entusiasmo en la participación nos transmite implicación, compromiso y vitalidad. Porque después de toda una vida, queda siempre mucho por vivir, por enseñar, por compartir... y por aprender.
Hoy queremos poner en valor todas y cada una de las vidas de nuestros mayores. Especialmente las de las 466 personas a las que Cáritas acompaña a través de los 15 proyectos parroquiales que se desarrollan en Sevilla para acompañar su soledad, a menudo, no deseada. Queremos poner en valor sus vidas y la de las personas que a diario las acompañan, personas voluntarias que en su mayoría, también son mayores. Ellas saben bien la importancia de estar también para quienes tienen ya mucha "juventud acumulada".
Hoy, además, en torno a la festividad de Santa Ana y San Joaquín, los abuelos de Jesús, lanzamos una invitación a reflexionar sobre el valor que, en nuestro día a día tienen para nosotros las personas mayores, y a encontrar alguna forma de trasladarles ese valor, a adquirir un compromiso particular que pueda hacer visible lo importante que son para nosotros. Una llamada, una palabra de aliento o un aperitivo compartido, una visita vecinal…Reconozcamos su valor y hagamos que lo sepan.
#MientrasHayaPersonasHayEsperanza

