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"No podemos quedarnos con los brazos cruzados"

Díez días después del paso por Filipinas del tifón más devastador de su historia, la ayuda internacional sigue llegando lentamente y con muchas dificultades a algunas de las zonas más afectadas. Según Cáritas Filipinas, varios pueblos de las provincias de Leyte, Panay y Mindoro permanecen incomunicados y siguen sin recibir asistencia. En este contexto, la red diocesana y parroquial de la Iglesia católica y de Cáritas en Filipinas se revela de gran importancia para la entrega de la ayuda.


Díez días después del paso por Filipinas del tifón más devastador de su historia, la ayuda internacional sigue llegando lentamente y con muchas dificultades a algunas de las zonas más afectadas. Según Cáritas Filipinas, varios pueblos de las provincias de Leyte, Panay y Mindoro permanecen incomunicados y siguen sin recibir asistencia. En este contexto, la red diocesana y parroquial de la Iglesia católica y de Cáritas en Filipinas se revela de gran importancia para la entrega de la ayuda.


En Ormoc, la mayoría de las viviendas están destrozadas y la población está tratando de recuperar materiales de sus casas para poder montar refugios temporales. “No podemos quedarnos de brazos cruzados” Demetria Omega, de 75 años, es una de las víctimas del tifón en esa ciudad. Al lado de sus estantes, con unas cuantas frutas y verduras, y rodeada por sus nietos, cuenta su trauma: “Cuando llegó el tifón, pensé que iba a morir. Todas las casas volaban y con mi hijo y mis nietos pasamos todas las penas del mundo para protegernos. Detrás de mí estaba mi casa, pero ahora no queda nada. Necesitamos comida, sobre todo comida y también lo necesario para poder tener un techo”. Demetria, como el resto de los filipinos, está haciendo todo lo posible para afrontar las dificultades. “No podemos quedarnos de brazos cruzados –dice-. Yo logré tener un pequeño préstamo de 25 dólares y armé ese puesto de venta de frutas y verduras. Así espero poder apoyar a mi familia y superar esta tragedia. Es importante ser activa, hacer lo posible para mis nietos...” “Un valle de la muerte” Si los daños son importantes en Ormoc, lo son aún más en Tacloban y especialmente en la ciudad de Palo, donde casi todos los edificios han desaparecido. El arzobispo de Palo, monseñor John Du, ha explicado que las parroquias están organizando la ayuda a las víctimas. Hoy mismo tendrá lugar en la zona una primera entrega de materiales para refugios temporales coordinada por la red internacional de Cáritas. “Cuando miro por la ventana de mi casa, afectada por el tifón, parece un valle de la muerte”, dice el prelado. “En Palo, el 95 % de los edificios han desparecido. Estamos enterrando los cuerpos en las afueras de las parroquias. Se necesita de todo, pero la ayuda a las víctimas se está organizando y estamos distribuyendo alimentos, y, pronto, material para refugios temporales”. Avances en logística En Cebú tiene lugar hoy lunes una reunión entre los miembros de la red internacional de Cáritas presentes en el país, los obispos filipinos y los representantes de las diócesis afectadas con el objetivo de seguir compartiendo información y coordinar la respuesta de toda la Iglesia. Unas 28.000 lonas para refugio temporal de emergencia han llegado a Cebú por vía aérea enviadas por la red Cáritas, y otras 20.000 lonas están en camino desde Pakistán. Ayer domingo, la red Cáritas distribuyó materiales de refugio en Ormoc a unas 1.000 familias. A lo largo de hoy y mañana se seguirá con esta operación de reparto hasta llegar a unas 3.000 familias más. Mientras tanto, la solidaridad del pueblo filipino va pareja a la de su Iglesia: muchas personas están abriendo sus casas a aquellas que lo perdieron todo en la tormenta. Según Caritas Internationalis, podría haber hasta 900.000 desplazados que buscan refugio en otras provincias e islas.

Si desea contribuir en esta emergencia, puede realizar directamente cualquier donativo usando su tarjeta de crédito o débito desde aquí mismo. También puede hacerlo realizando un ingreso por cuenta bancaria en: Cáritas Diocesana de Sevilla. Banco Popular, número de cuenta: 0075-3001-31-0601400831, detallando concepto "Cáritas con Filipinas"

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